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Toda una producción #2

ADVERTENCIA: Si, esta es otra entrada sin imágenes.

Me he dado cuenta de que en el blog hay mucho sobre libros y mucho “más”, pero no hay casi nada de música.

Así que volví a traer esta exitosa entrada.

Por si no recuerdas cómo funcionaba esto te refrescaré la memoria: te voy a contar una historia y quiero que adivines de donde la he sacado, si lo descubres lo dejas en los comentarios.

Historia:

 Uno. dos, tres. Se había comido tres de mis fichas y coronado una de sus damas, pero aun así seguía con la vista clavada en esa chica que estaba junto a la ventana.

Sonó la voz de la enfermara por el alto parlante y todos salimos de la sala y fuimos a las habitaciones.

Recuerdo el día que llegó ese chico, según la enfermera tenia depresión, y vaya que se le notaba en la cara. Por más locos que estuviéramos recordábamos perfectamente como era la chica que mira por la ventana al principio.

Ella fue la primera chica con depresión en esta cárcel para locos y realmente nadie creía que le serviría de algo estar aquí… pero si lo hizo, y a nosotros también.

Ella era mágica, sus ojos, su sonrisa, ella alegraba la vida. La vida de ese chico no fue la excepción… y ya no se si eso fue bueno o malo.

Siempre en las mañanas nos hacían hacer ejercicio, pero a ella no. Por eso dejó de ser divertido, por eso ese joven tenia los ojos perdidos mientras pensaba en ella. El único que lo pasaba bien era ese demente que se enamoró de la enfermera.

Siempre antes de almorzar nos dan las medicinas. El chico siempre trataba de evitarlas, prefería robarlas y tomarlas junto a ella… intentaron eliminar ese habito, pero al final se rindieron.

Me daba lastima, más lastima que mi vida. Sentado en  el sillón junto a ella, hacía un brindis con sus vasos con los medicamentos. La decoración de su mesa; el almuerzo que él me robaba.

Estaba realmente obsesionado con ella, le cepillaba el cabello como si fuera lo más sagrado del mundo, muchas veces lo encerraban en su cuarto, porque la enfermera lo consideraba excesivo. Pero lo entiendo, ese chico sufrió mucho.

Antes de que ella se pusiera como está ahora salían al jardín, tomados de las manos. Se sentaban en el césped y disfrutaban esas pequeñas cosas de la vida. Se robaban sus medicamentos y los tomaban afuera, no sin antes hacer un brindis, no sin después abrir la boca para así ver que ninguno hiciera trampa.

Fue un día que la enfermera nos dio clase de música. No se preocupo por el hecho de que él no estuviera ahí, porque los días anteriores se había quedado encerrado en su pieza sin querer salir. No se preocupaba por ella, porque sabía que estaba viendo por la ventana.

Lo vi pasar con una silla de ruedas que, como siempre, había robado. Sabía que iba a ir por ella, sabía que se metería en problemas, pero ni pensé en detenerlo… solo toqué más fuerte para así distraer a la enfermera y ayudarlo. No fui el único.

No lo logró, no logró sacarla al jardín. No fue necesario preguntar nada a nadie.

Ya no tengo compañero para jugar damas. Ahora él también mira por la ventana hacía el jardín, está sentado junto a ella… están , como en los viejos tiempos, tomados de las manos, soñando con las pequeñas cosas de la vida.

¿Y? ¿Qué te pareció? ¿Conocida? Bueno, es hora de la revelación.

Esta, querido lector, es mi interpretación de un video de la banda Catfish And The Bottlemen llamado Cocoon, mira…

Bueno, comenta lo que quieras… como se llama tu perro, si crees en los extraterrestres, el olor que más te gusta… solo comenta 🙂

-Antonia 🙂

 

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Luciérnagas en el desierto

¡Ja! No te mentí, te dije que subiría una entrada sobre un libro pronto y aquí estoy a punto de hablar sobre un libro. Bueno, bueno, creo que ya te aburrí hablando de… no sé como catalogar eso, así que mejor… Volveremos después de una pausa a comerciales.

¿Estás cansado de que las manchas en tu ropa no salgan con detergente? ¿Has probado todos los productos del mercado pero aun no sirven? No te preocupes yo te traigo la solución: ¡el manchador! Solo debes rociar a tu ropa con un poco del producto (y cuando digo rociar dijo empaparlo en el), de inmediato tu prenda cambiará de color hasta quedar del mismo tono que la mancha, nadie se dará cuenta de que te manchaste. Así que ¿Que esperas? Ve y gasta todos tus ahorros en esa basura… “Son dinamita pura, ¡son magníficos!”

Ok… no sé de donde salió eso, pero creo que será mejor ignorarlo y continuar.

Sinopsis:

Dalil es un niño de trece años que vive ne medio oriente. Ha crecido, como todos sus amigos y conocidos, en medio de la guerra, pero no sabe porqué lo atacan a él, si ni si quiera sabe porqué pelean. Dalil vive en una familia diferente al resto, por lo menos diferente en la sociedad en la que vive, ya que su madre trabaja y su tío es un poeta revolucionario amante del occidente.

El libro se centraliza en la visión que tiene Dalil de la guerra y las cosas que siente, sobre todo lo que siente por Shaima, una chica de quince años que vive cerca de él de la que está profundamente enamorado.

Mi opinión:

Si, intenté hacer una buena sinopsis, pero no quería hacer spoiler. Es una lectura rápida, pero quizás un poco avanzada, pues tienes que saber antecedentes a todo lo que cuenta, como cosas sobre las guerras mundiales, sobre las potencias o países colonizadores de las tierras en medio oriente, saber sobre el conflicto Iran-Irak y obviamente un poco sobre la cultura musulmana.Shaima

Debería mencionar que en el libro jamás se dice en que país en concreto vive Dalil, pero estuve sacando mis conclusiones y lo más probable es que viva en Irak, lo digo que para que -si decides leerlo- puedas ubicarte. Si lees el libro te darás cuenta de porqué digo eso.

Ahora mi opinión de verdad. Me gusto, es diferente y tierno, pero puede resultar un poco enredado por el hecho de que Dalil cambia mucho el tema y es extraña su forma de narrar, como si te estuviera contando algo, pero de repente es interrumpido por el presente y luego vuelve ha hablar en pasado.

El final es muy malo, me ha hecho sufrir… la incertidumbre.

Esto me recordó a una parte del libro, aunque eran tres niños, no cuatro.

Yo se lo recomendaría sobre todo a los profesores de Historia que estén pasando la materia de desconsideración de Asia y/o el conflicto Iran-Irak para que se los hagan leer a sus alumnos porque resultaría un muy buen material de apoyo. Así llegará a todos esos adolescentes quejumbrosos, es que además te hace pensar que en realidad hay niños, en otros lugares del mundo, que de verdad sufren todos los días y que se acostumbran y aperran, como diría el buen chileno.

Con esto te dejo, espero que tomes en cuenta mi recomendación, porque es un libro diferente y digno de leer, no se va con rodeos y te dice lo que en las noticias no dicen (Y el final es una puñalada por la espalda).

¿Sabias que… En Irak no hay mariposas?

-Antonia 🙂


 

P.d.: Las luciérnagas son las bombas.